Inicio > cultura > La muerte del castellano

La muerte del castellano

Domingo, 29 de Abril de 2007

El siguiente texto me llegó por e-mail en una cadena de esas a las que nunca queremos pertenecer y cuyo título reza: soy tu amigo y no voy a parar de enviarte chorradas. Seguro que sabeis de que hablo, porque no conozco internauta que no reciba chorradas inútiles de sus amigos.

Rezaba el mensaje que era una carta que Luis del Olmo recibió en su programa radiofónico y que estaba escrito por un oyente. Si no mereciera la pena postearlo no lo incluiría, tenedlo por seguro.

———

Desde que las insignias se llaman pins, los maricones gays, las comidas frías lunchs, y los repartos de cine castings,  este país no es el mismo ahora es mucho, muchísimo más moderno.

Antaño los niños leían tebeos en vez de comics, los estudiantes pegaban posters creyendo que eran carteles, los  empresarios hacían negocios en vez de business, y los obreros, tan ordinarios ellos, sacaban la fiambrera al mediodía en  vez del tupper-ware. Yo, en el colegio hice aerobic muchas veces,   pero, tonta de mí, creía que hacía gimnasia.

Nadie es realmente moderno si no dice cada día cien palabras en inglés. Las cosas, en otro idioma, nos suenan mucho mejor. Evidentemente, no es lo mismo decir bacon que panceta, aunque tengan la misma grasa, ni vestíbulo que hall, ni inconveniente que handicap… Desde ese punto de vista, los españoles somos modernísimos.

Ya no decimos bizcocho, sino plum-cake, ni tenemos sentimientos, sino feelings. Sacamos tickets, compramos compacts, comemos sándwiches, vamos al pub, practicamos el rappel y el raffting , en lugar de acampar hacemos camping y, cuando vienen los fríos, nos limpiamos los mocos con kleenex.

Esos cambios de lenguaje han influido en nuestras costumbres y han mejorado mucho nuestro aspecto. Las mujeres no usan medias, sino panties y los hombres no utilizan calzoncillos, sino slips, y después de afeitarse se echan after shave, que deja la cara mucho más fresca que el tónico.

El español moderno ya no corre, porque correr es de cobardes, pero hace footing; no estudia, pero hace masters y nunca consigue aparcar en un aparcamiento, pero siempre encuentra un parking.

El mercado ahora es el marketing; el autoservicio  es el self-service; el escalafon, el ranking; y el representante o encargado, el manager.

Los importantes son vips; los auriculares, walkman; los puestos de venta, stands; los ejecutivos, yuppies; las niñeras, baby-sitters y hasta nannies,  

cuando el hablante moderno es, además, un pijo irredento.

En la oficina, el jefe está siempre en meetings o brain storms, casi siempre con la public-relations, mientras la assistant envía mailings y organiza rainings; luego se irá al gimnasio a hacer gim-jazz y se encontrará con todas las de la jet, que vienen de hacerse liftings, y con alguna top-model amante del yoghurt  light y el body-fitness.

El arcaico aperitivo ha dado paso a los cocktails, donde se jartan a bitter y a roast-beef que, aunque parezca lo mismo, engorda mucho menos que la carne.

Ustedes, sin ir más lejos trabajan en un magazine, no en un programa. En la tele, cuando el presentador dice varias veces la palabra O.K. y baila como un trompo por el escenario, la cosa se llama show, bien distinto, como saben ustedes, del anticuado espectaculo; si el show es heavy, es que contiene carnaza y si es reality, parece el difunto diario El Caso, pero en moderno. Entre medias, por supuesto, ya no ponen anuncios, sino spots que, aparte de ser mejores, te permiten hacer zapping.

Estas cosas enriquecen mucho.

Para ser ricos del todo y quitarnos el complejo tercermundista que tuvimos en otros tiempos, sólo nos queda decir con acento americano la única palabra que el español ha exportado al mundo: la palabra "SIESTA".

Espero que les haya gustado… yo antes de leerlo no sabía si tenía stress o es que estaba hasta los cojones.

———

Y es que tiene más razón que un santo este oyente, o quienquiera que la haya escrito. ¿O no?

Jl Andres cultura

Imprime artículo Imprime artículo
  1. Iván
    Lunes, 28 de Mayo de 2007 a las 13:59 | #1

    me pareció muy interesante tu opinión, aunque la considero un poco extremista, sin embargo tenés mucha razón, yo soy argentino y pensé que nosotros usábamos muchos anglosajonismos… pero uds no ganan!. Estoy totalmente de acuerdo a emplear palabras castellanas, incluso debería utilizarse los equivalentes sea el caso de alguna nueva. sin embargo, por otro lado, cabe resaltar que el castellano siempre fue un idioma muy permeable, tiene extranjerismos de todos lados, básicamente franceses, italianos y de las lenguas de la península ibérica, cabe destacar que el vasco y el griego fueron fundamentales para su formación, más allá de ser hijo directo del latín. de ahí la vasta riqueza del idioma, que con el tiempo fue incorporando como suyas…

  2. Domingo, 2 de Septiembre de 2007 a las 00:56 | #2

    Muy buena la carta del oyente. Como han dicho un poco extremista, pero está bien. Hasta yo, sin querer parecer más moderno ni nada por el estilo digo muchas de esas palabras.
    Por cierto, ¿Lo que recibiste fue un E-mail o un correo electrónico? :P.

    Saludos.

  1. Sin trackbacks aún.