El peor programa de Televisión • 07.23.08
Evidentemente, que es OT. La OperaciónTriunfo de Bisbal y Rosa, porque las diferencias entre la primera y la última edición son tantas y tan variadas que harían enrojecer a Jack el Destripador.
Lo siento, el espectáculo es lamentable, tanto por parte del conductor del programa como por el Director de la academia -y lo pongo con minúsculas porque no merece la letra capital- y de alguno de los jurados (Risto Mejide, sí).
Gana el peor concursante de todos (Virginia), se consienten todas las niñerías y más, a los niñatos malcriados y maleducados que se suponen que tendrían que dejarse la piel por estar allí y lo que es más triste es que se permita que un jurado (experto en campañas de publicidad, recordad) condicione claramente el voto del público.
Y diréis: ¡el público vota lo que quiere!
Y os contesto: ¡y una m**rda! Eso es cuando los que votan son adultos, pero cuando son los adolescentes mentales (podemos encontrar gente de la franja 12-60 años a los que les falta un hervor todavía en el cerebro) pues entonces pasan estas cosas. Lo controvertido es que la gente se deje manipular tan claramente en un programa en el que hasta el más tonto se da cuenta que todo está montado para ganar audiencia y pasta. El espectador es lo de menos, pasa a segundo plano.
¿Beneficiados? José Mª Mainat y Toni Cruz. Y de manera indirecta, Telefónica, …
La hija de una amiga realizó un voto desde el móvil en una gala y le soplaron 21 € de curso legal, pues iba recibiendo mensajes desde OT en su móvil que pagaba ella. ¡Hay que joderse! Así no me extraña que haya crisis (para algunos, claro).
Yo, como sé que me están tratando de gilipollas, al menos lo digo y me quejo públicamente del esperpento y engañabobos (y lo consigue, créanme) en que han convertido OT toda la plantilla que trabaja para este programa.
¿Se imaginan a Matías Prats -padre- o a Javier Basilio en un programa presentado por ellos, haciendo gala de su masculina sexualidad? ¿A que no? Pues los amariconados Ángel Llàcer y Jesús Vázquez hacen apología de su sexualidad en todos los programas que pueden. ¿Qué poderosa razón les lleva a afianzar su condición sexual? ¿Es necesario eso para vender más?
Gilipollas, eso es lo que nos están diciendo a voces.








