Veto a la salvajada llamada “fiesta nacional”

Ayer, se aprobó por mayoría en el Parlament catalán la prohibición de las corridas de toros en Catalunya, con entrada en vigor el 1 de enero de 2012.
Acabo de comprarme el periódico para leer la noticia y, como era de esperar, he quedado estupefacto ante la estupidez de muchos políticos, algunos tan notables como los mandamases del PP, que sólo ven connotaciones políticas y del "autodeterminismo catalán" en el resultado. Que puede ser que las haya pero, evidentemente, no son las principales, si no derivadas, como ocurre en todas las decisiones importantes de una comunidad.
Esto es la democracia, aunque le pese al señor Rajoy. Es el sentir de una comunidad de personas, de un pueblo y debe aceptarlo, aunque sea el pueblo catalán, esa comunidad que tanto jode al resto de España porque hace cosas que otros no se atreven. Es demencial oirles decir que van a apelar al Tribunal Constitucional.
Ya es una pena que sólo nos conozcan en Europa por lo que algunos llaman "fiesta nacional", que en realidad es una tradición muy antigua en la que se saca a relucir lo peor del ser humano: un espectáculo en el que un animal obtiene una muerte segura tras hacerlo agonizar eternamente, mientras unos descerebrados aplauden al asesino.
Está bien esto de la "fiesta nacional". Explíquenles ustedes, taurinos empedernidos, a sus hijos y nietos como es posible que una sociedad que vela cada día más porque los animales no sufran, una sociedad en la que cada vez proliferan más acciones en defensa del trato digno a los animales, una sociedad en la que hemos creado centros de recuperación de animales heridos, o una sociedad en la que los educadores intentamos inculcar a nuestros alumnos un civismo y respeto hacia la especie animal, permite las corridas de toros en aras de una tradición desfasada totalmente en el siglo XXI. ¡Menudos hipócritas de tres al cuerto están hechos, señores seguidores de la "fiesta nacional"!
Yo, evidentemente, estoy en contra de las corridas de toros que hacen sufrir al animal y acaban con su vida. A mí ya me estaría bien, que sólo hubiera arte, es decir pases y demás, pero no soy político y mi voz no se oye salvo en este humilde blog. Y si ustedes me dicen que sin la muerte del toro no hay arte, no hace faltan ni que vayan al psicólogo, porque simplemente no tienen solución, y en esta sociedad, pese a quien le pese, siempre tiene que haber subnormales profundos y gente que no se enquilose en antiguas tradiciones que ya están pasadas de moda porque el ser humano evoluciona. Pero evoluciona globalmente, no puede ser que nos de pena ver como el dueño de un perro que lo lleva suelto y sin correa maltrata al animal cuando se mea en un banco en el que hay personas sentadas y aplaudamos a un torero cuando clava el estoque a un toro de lidia.
Esta noticia que no es tal, porque resulta que en Canarias ya hace 19 años que están prohibidas las corridas de toros y en su día no se le dió tanto revuelo mediático -ahhh!, es verdad, como no fueron los catalanes no pasa nada- , es una premonición de lo que podrá pasar con el tiempo en algunas comunidades de España.
Esto es libertad, y el cerrado de mente que diga que se tendrá que ir a vivir fuera de Catalunya para que sus hijos vivan en una tierra de libertad -aquí no hay por la prohibición de los toros- que tenga buen viaje.
Yo haría extensivo el último lema del Ajuntament de Barcelona a toda Catalunya:
A Catalunya tot hi cap, però no tot s’hi val
Eso es libertad en una sociedad civilizada. ¿Quién la puede poner en duda si esa propia libertad nos ha permitido renunciar a un espectáculo indigno?
Por esa misma regla de tres podríamos decir que no hay libertad porque me prohiben circular a 140 km/h por las autopistas. ¡Vaya argumentos más ridículos!
Cada día me siento más orgulloso de haber nacido en Catalunya.


.::fractales.org::. es el blog/página personal de Jl Andrés, profesor de oficio y tecnólogo de afición.
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