Agosto es un mes perfecto para hacerte con unos cuantos libros -si te gusta la lectura, claro está- y disfrutar leyendo a la sombra acompañado de un buen "suau". ¿Qué es un "suau"? Pues cubitos de café helado acompañados de una ración abundante de gaseosa cuasihelada. No he probado nada que quite más la sed ni sea más refrescante, os lo recomiendo.
Pues me he hecho con unos cuantos libros para ir leyendo este agosto aunque no sé si podré con todos porque son unos cuantos. A saber:
El sol de Breda, de Arturo Pérez-Reverte. 3ª novela del capitán Alatriste, esta vez en las guerras de Flandes y con un Iñigo Balboa que madura a marchas forzadas con sus vivencias en el país de las margaritas y los canales.
El profesor, de Frank Mc Court. Un libro que hojeé en una librería de Badalona este mes de Junio y me cautivó por su mordaz visión -que no irreal- de la realidad educativa, y más siendo yo profesor de Secundaria. Leí unas cuantas hojas y me recordó mucho a las situaciones surrealistas de Tom Sharpe, autor mordaz donde los haya aparte de divertido e ingenioso.
La senda del drago, de José Luis Sampedro. Otro libro elegido a base de chafardear estanterías con las novedades editoriales en grandes almacenes y demás. Me acerqué a él al ver el drago de la portada. Me recordé del drago milenario de Icod de los Vinos que visité con Mey en nuestra luna de miel, luego hojeé la contraportada y decidí que era un buen libro. Ya lo he comenzado a leer y la verdad es que es de fácil lectura e interesante. No deja de ser una crítica social a la mayor escala que haya visto de toda la cultura occidental y los peligros que la acechan, los errores cometidos, … Vamos que me está sirviendo para descubrir a este barcelonés de 1917 del cual no había leído nada todavía.
Yo y el imbécil, de Elvira Lindo. Otra historia de Manolito Gafotas, en este caso el imbécil es su hermano y Manolito le tiene un poco de tirria ya que lo consienten y le compran todo lo que quiere aunque Manolito realmente no piense que es tan tonto.
La historia interminable, de Michael Ende. ¿Qué comentario superfluo voy a hacer de tan magnífica obra? Una relectura que me veo obligado a hacer al haberlo mandado como lectura de vacacines a los chicos de la ESO. Bastian, Atreyu y el mundo de fantasia. Recomendable y hasta diría que obligatorio para todos los jóvenes y no tan jóvenes.
No es el fin del mundo, de Geraldine McCaughrean. Libro recomendado por David -de Santillana-. Lo he puesto como lectura obligatoria en la ESO para el próximo curso. La autora ganó un concurso celebrado en el Reino Unido sobre la continuación de Peter Pan. El diluvio universal es el centro de la novela y el viaje a la salvación se convertirá en un infierno.
El lápiz del carpintero, de Manuel Rivas. Interesante introducción de la que me ha atraido la posición de observador del protagonista que está hacinado en la cárcel de Santiago de Compostela durante la Guerra Civil y con su lápiz de carpintero dibuja todo lo que sus ojos observa: la desesperación de sus compañeros, los rostros, …
Estos son mis lecturas del verano.
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